Pasen y vean

Imagen de Tatxe

Yo me planteaba esta semana santa de relax y de reposo. Dado que mi costilla está de reposo absoluto esta era una época perfecta para darme un homenaje a mi mismo y pasarnos cuatro días de amor, paz, cama y tranquilidad. Pero claro, uno cree que tiene su destino y se olvida de su circunstancia.

Durante estos cuatro días no ha habido ninguno que no viniera nadie por casa. A ver, que yo nunca voy a decir que no a nadie, y me hace realmente ilusión que pasen por aquí, hacerles unas pastas y unos cafeleses. Y mientras yo estoy en estos menesteres que se vuelquen en cariños y mimos a mi santa porque para eso la tenemos en estado de buena esperanza. El único problema que tengo con todo esto es que al final, acabo reventado.

Ahora mismo, acaba de marcharse mi familia de celebrar la mona. Realmente me lo he pasado bien y me he pasado un buen rato relajado y riéndome, pero después de que se marcharan y de recoger un poco el piso, estoy tumbado en la cama y se me están cerrando los ojos. Sólo pensar que mañana toca laborar me da como una risita histérica la mar de mona.

Supongo que uno no siempre acaba midiendo las consecuencias de sus actos. Cuando un amigo te dice que pasará por casa, primero piensas en el buen rato que vas a pasar y no te planteas el trabajo que tendrás luego recogiendo las cosas que has ensuciado para hacer la comida. Creo que en el fondo, a pesar de ser un antisocial, uno se siente orgulloso de tener una mujer que tiene tan buenas amigas. Lo mismo de mi familia,que a pesar de ser unos desustanciados, a mi me gusta bastante como funciona.

El caso, es que no he parado ningún día, y como para colmo de males soy idiota perdido, el domingo me desperté a las siete para ver la fórmula 1 y este lunes me ha tocado trabajar, lo que implicaba despertarse a las seis y media. Es verdad que sólo han sido cuatro horas, pero fastidia levantarse tan pronto.

Es que lo que pasa cuando convives con lo que se suele llamar una buena persona, por muy borde que sea uno, por muy antipático, y por muy reacio que sea a las relaciones sociales, su poder atractor consigue que la gente se sobreponga a mis caretos y acuda a casa.

Sinceramente, a veces me pregunto como narices he conseguido engañarla para que cada mañana me despierte viéndola dormir a mi lado.

En fin, voy a acabar que estoy tan cansado que se me cae el metano por el único músculo circular que hay en el cuerpo.