Los cantantes también sufren la crisis
Este fin de semana nos han tocado dos entradas para ir a un concierto. Se ve que los músicos también sufren la crisis y en vez de tener una entrada para un solo concierto, la entrada era válida para dos. Era una especie de joint venture entre dos cantantes. La verdad es que los grupos que actuaban no nos llamaban mucho la atención, pero era una de esas veces que no podías decir que no y te tocaba ir al concierto te gustara o no te gustara los cantantes. El primer artista era Fioncé, de ella ya había visto varios conciertos. Tiene ritmo y sabe como dominar el escenario, y el segundo, Manu Sao, la verdad es que lo conocía por referencias ya que nunca había visto un concierto completo suyo.
El concierto en cuestión era de lo más singular, tu no te desplazabas a un estadio, sino que directamente ellos empezaban a tocar en tu casa, exactamente dentro de tu casa, lo cual tiene su gracia, no tienes que codearte con nadie y puedes disfrutar sentado. El problema estriba en que el concierto empezaba a las 7:45 Am, con lo que mientras nosotros intentábamos apurar las últimas gotas del elixir del sueño, ellos comenzaron con sus canciones.
Así, que de golpe, sin venir a qué, uno se ve transportado de un sueño maravilloso a un ruido ensordecedor. Como soy así de perro, pensaba que serían los vecinos y me tapé la cabeza con la almohada para no oir el ruido. Pero ya sabéis como son estos artistas modernos, y sino preguntar a Ramoncín, sino les haces caso, suben el volumen. Con lo que al final nos tocó levantarnos e ir a verles actuar.
A mi, que soy perro viejo, no me extraño que los artistas fueran de esta guisa, a mi lo que ya me fascino es que no solo nos tocara levantarnos para ir a verlos, sino que además, teníamos que cambiarles los pañales, vestirlos y encima darles de comer. Era algo fascinante, además, estos artistas, son realmente profesionales, porque en ningún momento dejaron de tocar sus temas, y os puedo asegurar que los tocaban a pleno pulmón y con todo el sentimiento posible.
Como además, esta gente son así de sensibles, no aceptaban cualquier cosa así que nos tocó darles un batido de fresa con yogurt, y luego, galletas maría. No os podéis imaginar la adicción que tienen a este tipo de alimento, no paraban de comer y comer y de pedir y de pedir, eso si, sin dejar de cantar.
Yo contaba que una vez pasada la gracia del desayuno, dejaran de tocar y nos pusiéramos a hacer cosas más interesantes, como hacer puzles o leer libros de tres páginas, pero se ve que no. El caché de estos artistas se mantiene a base de realizar conciertos con total entrega por su parte, y a fe mía que se estaban dejando la piel en el concierto.
Total, que desde el Sábado por la mañana hasta hoy domingo a las 20:00 hemos tenido una especie de Woodstock pero en vez de Paz y Amor, era Te voy a poner de los nervios.
- blog de Tatxe
- Comentar
- 79 lecturas
-




Comentarios recientes
hace 8 semanas 2 días
hace 8 semanas 3 días
hace 11 semanas 3 días
hace 11 semanas 3 días
hace 15 semanas 3 días
hace 15 semanas 3 días
hace 16 semanas 6 días
hace 19 semanas 6 días
hace 20 semanas 14 horas
hace 20 semanas 21 horas