Este artículo me ha hecho reflexionar un poco sobre lo que es un producto y como se percibe por parte de un cliente. Es cierto que puedes crear algo novedoso y rompedor, que si las sensaciones del usuario al usaro no son satisfactorias, el producto fracasará. Como sensaciones me refiero a que sea fácil de usar, que no le de complicaciones, que no tenga instrucciones vagas y difusas y que encima, sea (como diría una señora que conozco) una pocholada.
En todo caso, es una interesante reflexión como la mejor calidad de un producto no se traduce inmediatamente en un éxito de ventas sino se pasa por el filtro del cliente final, que al fin y al cabo, es el que lo va a comprar.



