
A veces me fascinan algunos comentarios que me llegan a las orejas. Creo que cuando Dios nos diseño tendría que haber incorporado algún tipo de filtro para tonterías, sandeces o burradas varias. Es pesado tener que escuchar la frase en cuestión, procesarla, analizarla, buscar coherencias, encontrar la respuestas clave, categorizarla y la mayor parte de las veces, intentar borrarla sin éxito de nuestras cabezas.
La verdad, gastamos una cantidad de tiempo importante en procesar estos datos y sería interesante usarlo en cuestiones más productivas. Y lo que es más alarmante, dado que nuestra memoria funciona con un modelo holográfico, algunos teóricos afirman que nunca olvidamos nada. Claro que otros afirman que lo que no recordamos nos lo inventamos, que no somos chulos ni nada los seres humanos.
Por poner un ejemplo absurdo, supongamos que hay un amigo que insiste en saltar de un décimo piso sin paracaídas, tu le comentas que la cosa tiene sus riesgos y que la inevitabilidad de la gravedad, la energía potencial liberada en forma cinética suelen traer pésimas consecuencias si no hay algún método para reducirla. El amigo, un tipo ilustrado donde los haya, insiste en que quiere hacerlo, que es la ilusión de su vida y que acepta las consecuencias. Conclusión, el tipo salta y no solo cumple con los principios de la física elemental, sino que consigue dar trabajo a traumatólogos y albañiles. Los primero para repararle los huesos y los segundos para reparar la acera. Imaginar que cuando vas al hospital a visitarle, porque en el fondo le sigues apreciando aunque sea un descerebrado, te suelta... si lo sé no lo hago. Pero será inutil... como si lo "se". Claro que lo sabías, todo el mundo te lo había dicho, pero nada, como quien oye llover . No solo eso, sino que empieza a quejarse de los dolores causados por el trauma y por la demanda, vía penal, que le ha interpuesto el ayuntamiento por desperfectos. ¿Que haríais con este tipo de persona?
Esta reflexión un poco exagerada es la que me viene a la cabeza sobre la gente que va a ser padre. Yo no se que espera la gente, o simplemente es que somos descerebrados y no sopesamos las consecuencias. Yo quiero ser padre no solo porque me hace ilusión, sino porque creo estar mentalmente preparado para serlo. Y esta parte es muy importante. Ser padre es algo maravilloso, pero indudablemente es una fuente de dolores de cabeza, cansancio, preocupaciónes, fustraciónes y angustias. Ciertamente todo esto se compensa con creces, pero hay que ser conscientes de que existe una parte negativa que va asociada al hecho de la felicidad intrínseca que conlleva la paternidad.
No nos perdamos, al ser padres tu vida privada desaparece para transformase en otra cosa distinta en la que prioridad es la educación de tus hijos. Ya no hay aquella vida relajada de antes...
Bueno, corto el rollo de mi reflexión porque tengo que hacer la cena...













Comentarios
La vida se convierte en un
La vida se convierte en un "sufrí", pero tb en un "disfrutá" locamenti como nunca. Los que se quejan es porque están "cansaus", no les hagas mucho caso... en el fondo, están encantaos de la laif!!
Sufrí y disfrutá¿?
Joer, me voy a volver sadomasoquista... En fin, las cosas que hace la paternidad :-D
Saludos:
Tatxe
Es por curiosidad
Comparándolo con tu amigo el suicida, qué más dá lo que te digan, los "avisos" de lo que va a venir, quieres probarlo. Por qué la gente se droga? Es malo, adictivo, mata y simplemente te sientes mejor o ves elefantes rosas, porque tenemos curiosidad de saber por nosotros mismos que se siente, al drogarse, al tirarse al vacío, al ser padre (estos últimos creo que son los únicos dentro de la ley y fuera de la sandez) Somo animales curiosos, si si "curiosity kills the cat" pero por mucho que me digan o me avisen que se siente siendo padre y todo lo que puedes ganar o perder, prefiero ser yo la que lo experimente y contarlo a los demás.
Txipi
Txipi
La verdad...
Porque creo que ahora estoy preparado para dar una buena educación que prepare a las personas que vienen para enfrentarse a este mundo y dejar huella como personas. Es decir, que sepan ser felices en su contexto.
Saludos:
Tatxe