
Me he acabado hace poco este libro. Se supone que es una especie de libro sacro santo de la adolescencia juvenil en Estados Unidos. La verdad, si esta frase es cierta, uno no puede más que deprimirse ante esta situación. Como me da pereza resumir el argumento, la cosa es algo así:
Holden Caulfield es el protagonista y narrador de la historia. Holden tiene dieciseis años, aunque luce algunos cabellos grises que le hacen parecer mayor, y ha sido expulsado por fracaso académico de una escuela privada llamada Pencey Prep. Es inteligente y sensible, pero narra con cinismo y con una voz cansada. Holden encuentra intolerable la hipocresía y falsedad del mundo que le rodea y con su cinismo trata de protegerse del dolor y la decepción que le provoca el mundo adulto. Sin embargo, las críticas que Holden hace al mundo también se las hace a sí mismo. Le incomoda su propia debilidad y a veces él también cae en la ridiculez, maldad y superficialidad de la gente que dice despreciar. Holden falla al verse como el niño que en realidad es.
La verdad es que a mi me ha sonado como la historia de un niño bien que no ha trabajado en su vida, que no ha tenido un problema en su vida, y que está hastiado de la vida. Si con estas premisas se convierte en un libro mágico, que venga Dios y me castigue.
Como he leído por ahí, se supone que usa un lenguaje duro, provocador y que habla de sexo. Pero coño, si el tío es virgen. Si follan más en la película de Los albóndigas en remojo. Y en cuanto a los valores que transmite, que os voy a decir, a mi me transmite la imperiosa necesidad de usar un bate de béisbol para cotejar la dureza del cráneo del protagonista.
En todo caso, supongo que para gustos los colores y si constantemente una generación de adolescentes piensa que este es su libro de culto, pues oye, que con su pan se lo coman. Yo, como soy un zarrapastrero y un desustanciao, me sigo quedando como libro de adolescencia con El señor de los anillos. Aunque si me tengo que esforzar y pensar como si fuera un intelectual con gafas de pasta, seguro que encontraba algo más elevado con lo que sorprender al personal.
Estando yo en estas elucubraciones y aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, y que dentro de poco es Sant Jordi, me he pasado por una de esas librerías de barrio. He mirado un poco por encima las novedades. El libro del Carlos Ruíz Zafón, El juego del ángel estaba por todos los lados. La verdad es que este libro y por simpatía, su autor, me está cayendo ya gordo. No hay página impar de diario que se precie que no salga un anuncio a toda página sobre lo bueno y estupendo que es. Menos mal que los buenos clásicos de la generación del setenta siguen ahí, creando buenos textos para pasar un rato divertido. ¿Acaso la literatura no es otra cosa que intentar pasar un buen rato?, pues eso, ya sea llorando, riendo, pensando o lo que sea, lo importante es pasar un buen rato. Total, que me he comprado el último libro de Eduardo Mendoza. Un señor que es una garantía, como se fuera la leche Pascual. Si es la mitad de inteligente que sus anteriores novelas, la inversión está directamente amortizada.
Pero como ya he dicho, cada cual es hijo de su madre y de su padre, así que no me hagáis mucho caso con mis criterios, pero no os reprimáis en comentarme los vuestros. De esta manera, quizás, acabe leyendo algún tostón de la Isabel Allende, aunque sea para poder llevar la contraria.













Comentarios
Tengo tantos libros por
Tengo tantos libros por leer... estoy a punto de terminarme "Las benévolas" y es realmente muy bueno.
Nunca entendí por que los psicópatas de los USA eligieron "el guardián entre el centeno" como su libro de cabecera. Francamente lo encontré un poco tostón.
Están como cabras..
Eso es todo.
Saludos:
Tatxe
El guardián entre el centeno
El guardián entre el centeno es un coñazo de libro, de esos que te toman el pelo desde la primera "A".
Si al menos fuese divertido!
Además le tengo mucha manía porque es el libro preferido de Winona Ryder.
muacs!
Hombre....
Tanto como libro de cabecera...muy colgado se ha de estar. Pero a mí me gustó (y bastante). Es cierto...es un niño rico que solo se dedica a vivir..bueno. También es cierto que soy un tanto rara. Eduardo Mendoza siempre me ha gustado, pero...el del tocador de señoras...no me acabó de convencer.
Estoy intentando recordar uno que sí me gustó mucho pero no me acuerdo del nombre. Seguro ya lo has leído. Es uno de esos que también se llaman imprescindibles. A ver...era un tío que se le muere la madre y va a la residencia en la que estaba al velatorio y todos van allí y él como que es incapaz de sentir verdadero dolor....es antiguo el libro y leído gana. Bueno, en verdad mi resumen es una mierda.
Hasta luego, a ver si me recuerdo del nombre o soy capaz de escribir algo mejor...
Me acordé
Ost..s, me acordé de repente. Si es que es pa matarme....
Albert Camus. "El extranjero"
y otro que me gusta mucho y hace un montón (demasiado) que no leo...Mario Benedetti.
¿Se nota que no tengo trabajo?
Ya te digo.
Pa gustos, los colores... Y no he leido el libro que comentas, pero si lo veo por la biblio a lo mejor me lo leo a ver que tal.
Saludos:
Tatxe
A mí también me gusta
"El guardián entre el centeno", se entiende.
Y, por cierto, estoy disfrutando mucho con el último de la Isabel Allende. :-P
Insisto...
Pa gustos, los colores.
Saludos:
Tatxe