La noticia de que un hacker ha conseguido acceder a seis millones de contraseñas en Linkedin seguro que ha provocado reacciones diversas. Desde sonreír maliciosamente hasta la sorpresa y la indignación absoluta. En este abanico, muchos se habrán echado las manos a la cabeza diciendo eso de pero como es posible. Y la verdad es que es muy posible. Hemos de tener en cuenta un factor fundamental y es que el único sistema seguro es aquel que está desconectado de toda red, metido en una caja fuerte, atado con veinte cadenas, y luego arrojado a las fosas marianas… y aún así sería posible hackearlo. Si a esto le añadimos las prisas, la pereza y demás vicios de la humanidad que hacen que prime la comodidad y la rapidez sobre la seguridad, dejamos un campo más que abonado para que no sólo nos roben la contraseña, sino la novia a la que nos descuidemos.
No creo que nadie mínimamente inteligente se haya alegrado, al menos en Viadeo no se ha dado el caso. Todo sistema es vulnerable si se le dedica el tiempo y los recursos necesarios, por eso tenemos integrado en nuestra estructura de procesos a un responsable de seguridad que se encarga de verificar la seguridad de los servidores y de las transacciones de la plataforma. Pero lo más importante a destacar, es que ha sido un robo, no ha sido un acto simpático ni reivindicativo. Es como si entraran en tu casa y te robaran todas las cuentas corrientes, es un crimen que por muy digital que sea y por muy limpio que parezca, debería de ser perseguido y a los autores darles un inside training sobre la cárcel.
Sobre el robo digital, las cifras que se manejan suelen ser aproximaciones, con lo que no sabemos realmente la cantidad exacta. Esto puede ser debido a que se percibe como debilidad cuando alguien consigue saltarse nuestras protecciones, lo cual no deja de ser curioso cuando ocurre lo mismo en el mundo físico. Si un atracado entra en un banco y roba la caja, todos estamos indignados y sentimos eso que se llama miedo social y culpamos al atracador y no al banco, como es lógico. Pero, si ocurre en el mundo digital y un hacker entra en un banco y roba, en vez de indignarnos con el delincuente nos indignamos con el banco. ¿Dónde esta la lógica?
Como ya he dicho al principio, la seguridad nunca es perfecta porque pasa por temas técnicos, los cuales la mayoría de nosotros no entenderíamos y si un día lo hiciéramos nos daría un derrame cerebral por el esfuerzo, como temas sociales. No deja de ser humillante que en un contexto que hace aflorar nuestro cinismo más delicado, las contraseñas más usuales sean 123456 o hello o el día de nacimiento, pasando por el majestuoso ******* (en serio, seis asteriscos es una contraseña para mucha gente).
Con lo cual, o nos conciencias todos de la importancia de la seguridad y empezamos a culpar al infractor y no al agredido, quizás podamos tener una mejor seguridad, un mejor sistema legal para capturar y detener a estos sujetos (que recordemos que pueden llegar a acumular auténticas fortunas con estos robos). Sino empezamos a pensar en esta línea, más te vale tener cuidado con las contraseñas de tus usuarios, porque tarde o temprano, alguien conseguirá entrar y cuando te las hayan robado, la cara de tonto que podrás será de antología.



