Crear un equipo de trabajo es realmente complicado. Es un proceso donde has de encajar todas las personalidades, cualidades y ambiciones de un grupo de personas, a veces grande a veces más pequeño. Has de conseguir que cada uno esté el puesto dónde no solo rinda más, sino que personalmente se encuentre a gusto y con ganas de seguir mejorando. A veces, simplemente tendemos a colocar las piezas mirando solamente el título pero nos olvidamos realmente para que sirve, y convertimos el departamento de RRHH en un simple creador o continuador de problemas.
Lo ideal, en un mundo perfecto, es que pudiéramos montar el equipo, escoger y acoplar las piezas desde cero. Lamentablemente para todo manager, esto no es lo habitual, usualmente aterrizas en un contexto con personal ya contratado y desarrollando funciones, y has de lidiar con los errores que se arrastran del pasado e intentarlos cambiar. La solución más fácil es empezar a despedir las piezas que no nos cuadran, las que son difíciles de encajar, pero no siempre se puede hacer, y si se hiciera sería un fracaso del manager.
Comentarios recientes
hace 6 días 14 horas
hace 1 semana 19 horas
hace 14 semanas 5 horas
hace 14 semanas 1 día
hace 17 semanas 1 día
hace 17 semanas 1 día
hace 21 semanas 1 día
hace 21 semanas 1 día
hace 22 semanas 4 días
hace 25 semanas 4 días