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Blog de Jose Salgado

Parece que fue ayer, o no

Parece que fue ayer

Tengo quince años, o incluso menos. Y no, no es que me haya puesto una crema rejuvenecedora o haya viajado en el tiempo sino que es como me siento ahora. Estoy tumbado en la cama escribiendo y me ha venido de golpe el recuerdo de cuando siendo un adolescente tenía el hábito de escribir siempre antes de irme a dormir. Si la memoria no me engaña, era una libreta con hojas en blanco para pedir autógrafos que me compré en mi primer salón del cómic de Barcelona.

Reloj no marques las horas o te arranco las manillas

Otra vez igual pero en modo desastre. Estoy escribiendo esto porque ayer no tenía fuerzas ni para abrir las pestañas, y claro, cuando estás en esta situación y tumbado en la cama acaba pasando lo más probable, que te quedes dormido. A ver, el escribir en papel va bien porque tengo textos mejores, pero luego es el tiempo de pasarlo pero creo que ya se como voy a hacerlo.

Un viral, dos virales, tres virales, la web es un viral que se me escapó

Un viral, dos virales, tres virales, la web es un viral que se me escapó

Lo bueno de escribir a papel es que la función borrar no viene por defecto, con lo que si te equivocas has de eliminar el error de la forma más primitiva que existe, con un tachón, que por otra parte queda la mar de estético en medio de la página.

Sin tiempo y sin ná

Os juro que el tema de escribir en papel va de cine, pero cuando el tiempo desaparece ya sea por motivos profesionales o porque prefieres ver a tus hijos, está claro que no hay tecnología que lo supla, y hoy es uno de esos días dónde comparezco ante vosotros sin nada decente que decir. Sin palabras, sin texto, sin post e intentando cumplir una promesa, promesa que si fueramos estríctos ya habría incumplido pero que haciendo una interpretación creativa, creo que más o menos mantengo.

Comerciales, vendedores y paseantes

Comerciales, vendedores y paseantes

Ganas de vender, así de simple. Esta es la base de toco comercial que se precie, el querer vender el producto y a partir de aquí podemos gastar toneladas de tinta explicando técnicas de venta, trucos de cierre, estrategias de negociación y como la sonrisa es la mejor presentación. Pero sin ganas no nos queda más que confiar que el producto y el marketing hayan hecho su trabajo, que el cliente haga el trabajo que nos toca y se convenza solo, firme solo, lo cual no suele suceder en la mayoría de los casos.

Estacionalidad y flujo

Estacionalidad y flujo

La vida es un flujo, una función que pasa por diferentes estados y muchos de ellos son cíclicos. Afirman que la capacidad de ser feliz y disfrutar es adaptarse a los momentos que te toca vivir, gestionar los beneficios y prejuicios que te presenta la realidad. Como decía mi amiga Rosveisa[1], no es tanto preocuparse porque llueve sino aprender a bailar bajo la lluvia.