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Fundamentos, como el Arguiñano

Fundamentos, como el Arguiñano
Colaboraciones

Fundamentos, Base, Técnica

Viernes, 27 Octubre 2017

No es lo mismo hacer ejercicio que hacer deporte, supongo que estaremos todos de acuerdo. La sutil diferencia es que ejercicio es algo que ejercita los músculos y poco más, y el deporte es una estructura reglada, organizada y que suele tener torneos que implican una clasificación.

Por otra parte, para hacer ejercicio no hace falta tener mucho criterio, es salir y simplemente hacerlo, pero con el deporte es algo más elaborado. Lo más habitual es que todos hagamos ejercicio, probemos varios estilos y llega un punto de nuestra vida que nos decantamos por uno, y es cuando dejamos de ejercitar músculos y nos ponemos a hacer deporte. Si es baloncesto unos creerán que es meter la pelota por el aro, si es atletismo es correr hacia adelante, si es tenis sólo hay que pasar una pelota por encima de la red.

Es un error bastante común y viene por esta manía que tiene nuestro cerebro de simplificar las cosas para poder procesarlas mejor, un atleta no solamente ejercita el músculo principal de su actividad sino que ha de preparar todo un conjunto de ellos para tener un buen equilibrio, sea cien metros lisos, ultras o petanca. Si miramos, dicen que el deporte más completo es la natación porque ejercitas casi todos los músculos pero para el profano como yo, solo parece que muevan pies y brazos, pero la verdad es que todos entran en acción, ya sea para dar potencia, equilibrio o balance. Y esto pasa en todos los deportes, los corredores también han de preparar la musculatura de sus brazos, espalda, etc… para tener un buen balance corporal.

Además, más allá de músculos, fibras y estiramientos, tenemos también el submundo de la técnica individual. Es cierto que en deportes como el baloncesto hay una técnica que se ha de trabajar: botar con la izquierda, entradas, reversos, etc… pero también el atletismo tiene su propia técnica individual en función de que estés practicando. Puede sonar raro pero no podemos ir corriendo a lo loco sin saber que estamos haciendo. Un ejemplo tonto pero a la par ilustrativo es el control de la respiración. Todos respiramos de forma natural, pero no siempre somos consciente de como hacerlo correctamente y como sacar el máximo provecho de la misma, de hecho hay cientos de cursos y técnicas que te ayudan a aprender este mecanismo aparentemente simple.

Una capa más que habría que añadir es el entender el deporte, o mejor dicho, la especialidad. Algunos periodistas lo llamarían leer el partido, la situación, la carrera o lo que más se ajuste. A diferencia de las dos anteriores esta habilidad no tiene nada que ver con los músculos sino con la inteligencia, con el poder ver cada uno de los factores que están actuando, conocer tus puntos débiles y fuertes, e intentar sacar el máximo provecho de los mismos. Puede ser optar por ir a rueda si ves que vas justo, atacar, esperar, defender de una forma diferente a un jugador que tiene una mala racha. Cualquiera de estas opciones es válida y va más ligada a la comprensión del juego que a cualquier músculo que conozcamos, siempre y cuando acordemos que el cerebro no es un músculo

Pero por si no querías arroz toma dos tazas, hay otro punto fundamental en los atletas de élite o que compiten a un nivel muy alto: la alimentación. Dicen los expertos que uno es lo que come, con lo que yo debería de ser un grano de arroz gigante con tomate, pero más allá de esta imagen perturbadora hay que tener muy en cuenta qué comemos, cuantas calorías, cuando las ingerimos, como nos preparamos las dietas, y una serie larga de factores que han propiciado que aparezcan no solo nutricionistas sino complementos alimenticios para ayudarnos a tener un balance calórico y una dieta apropiada.

Como ya hemos comentado, un deportista de élite puede llegar a consumir más de 5.000 calorías, que ha de preparar el cuerpo para el esfuerzo y bien puede meterse dos kilos de pasta antes de correr o un batido que le de la misma carga. También puede optar por no comer nada después del esfuerzo o usar recuperadores musculares para ayudar al proceso y o quizás consumir complementos que aportan energía en momentos puntuales para evitar las famosas pájaras.

Obviamente no has de cumplir todos estos requisitos para enfundarte unas zapatillas, pero si quieres mejorar tus marcas y superarte, tarde o temprano tendrás que cumplir con todas estos puntos que he comentado.

Publicado en Push Bars

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Con formación en psicología y con un Máster en dirección de empresas, la curiosidad y las ganas de aprender han sido el motor de mi carrera profesional. Por este motivo he participado en proyectos de todo ámbito, ISPs, Comercio electrónico, Plataformas de e-learning, Comunidades de práctica y Redes sociales profesionales. Todo este historial profesional me ha llevado a tener una visión global de la empresa y una perspectiva orientada a negocio, donde el cliente se sitúa en el centro de todas las operaciones de marketing, ventas, tecnología y de gestión de recursos humanos.

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