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Llevas más peso del que piensas

Llevas más peso del que piensas
Imagen de Jose 	Salgado
Colaboraciones

Carga, Crecer, Mochila, Peso, Vida

Jueves 27/03/14

Si lees esto lo más normal es que seas libre, que puedas hacer lo que quieras con tu vida siempre y cuando respetes la legalidad vigente. Puedes dejarlo todo e irte a otro lugar, cambiar de trabajo, teñirte el pelo o empezar a hacer deporte. Eres absolutamente libre de hacer lo que te apetezca con tu vida. Has tenido esa opción siempre en tus manos desde que te pusieron las primeras zapatillas en tus pies, tu decidías hacía donde querías caminar y ellos te llevaban.

Pero ha pasado el tiempo, ya no tienes quince años, cuando todo era deliciosamente intenso e importante. Ves que tus pasos no acaban de llevarte donde quieres, que cada vez te cuesta más convencer a tu pie izquierdo que sobrepase al derecho y así sucesivamente. Notas que ya no puedes andar como antes, que ya no puedes desviarte del camino porque algo te retiene, unas vocecillas te distraen de tus objetivos.

Quizás es que hemos escogido no ser libres, hemos optado por ser esclavos. Y se que la palabra suena muy fuerte, pero creo que es el perfecto antónimo. Somos esclavos de las trampas propias y ajenas. A lo largo de nuestra existencia hemos ido recogiendo problemas que no eran nuestros, olvidando que no es lo mismo ayudar que cargar con el peso de otro, que hay una diferencia entre motivar a alguien y hacer nuestros sus problemas, confundiendo el significado de tener empatía con ser servil.

Confundimos muchos conceptos y acabamos llenando la mochila de nuestro viaje con problemas ajenos, haciendo nuestro caminar más lento, más pesado, y cuando queremos escoger un camino distinto, la gente que cuelga de nuestro macuto, en vez de apoyarnos nos intentan seducir para que tomemos el camino que les interesa a ellos más que a nosotros. Forzando nuestra voluntad apelando a sentimientos básicos y muy primitivos, un favor que ya hemos devuelto cien veces, intentando hacernos sentir responsables de sus vidas, tergiversando el valor de la amistad, y honestamente, haciéndonos miserables e infelices. Ya no sabemos si lo que queremos es producto de nuestros deseos y sueños o de esos seres que viven en nuestra espalda.

Todas estas personas y problemas con las que cargas, no son tus amigos, quizás lo fueron en el pasado, pero ahora ya no. Son almas perdidas que buscan a alguien que tenga la suficiente energía para poder vivir la vida a través de otros. Personas que tienen un miedo atroz a enfrentarse a sus problemas y los delegan en terceros y encima los hacen responsables. El mejor favor que les puedes hacer a ellos y a ti mismo es pedirles que se bajen de tu mochila, sentarlos en la cuneta y decirles adiós.

No quiero sonar insensible, no quiero que ignores a todo el mundo que no está de acuerdo contigo, pero también afirmo que solo puedes ayudar a quién quiere ser ayudado. Que hay una gran diferencia entre dar de comer y enseñar a pescar, y que no siempre es fácil ver la diferencia. Sino despertamos pronto y sino lo hacemos rápido, acabaremos arrastrando el resto de nuestra vida piedras que harán nuestro viaje más lento, más pesado, menos feliz, y en vez de disfrutar lo que la vida ha puesto delante nuestro, estaremos mirando nuestro macuto porque las personas que hemos recogido, no querrán que volemos, que alcancemos nuestros límites porque quieren tener a alguien a su lado que sea sienta tan miserable como ellos.

Así que, ¿vas a seguir liando con los problemas de otros o vas a centrarte en tus propias metas?

Entrada publicada originalmente en Map Makers.

Foto @ Eva Isart

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Imagen de Jose 	Salgado

Con formación en psicología y con un Máster en dirección de empresas, la curiosidad y las ganas de aprender han sido el motor de mi carrera profesional. Por este motivo he participado en proyectos de todo ámbito, ISPs, Comercio electrónico, Plataformas de e-learning, Comunidades de práctica y Redes sociales profesionales. Todo este historial profesional me ha llevado a tener una visión global de la empresa y una perspectiva orientada a negocio, donde el cliente se sitúa en el centro de todas las operaciones de marketing, ventas, tecnología y de gestión de recursos humanos.

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