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Y volver, volver, volver

No es que nos haya dado un pronto por las rancheras, pero ya se acerca el fin de Agosto y es cuando la mayoría de personas se reincorporan a su rutina habitual, a excepción de los padres que esta empieza cuando los niños vuelven al colegio. Pero del mismo modo que Forrest al final vuelve siempre a un punto de partida, nosotros retornamos a nuestro trabajo y hay que ver como reenganchamos toda la rutina del día a día con el mantener o crear los hábitos deportivos que hemos despistado durante el verano.

Los profesionales o los amateurs que corren para clubs o tienen entrenadores ya cuentan con métodos, sistemas y rutinas que sistemáticamente les repiten para que las ejecuten. Son una tortura y todavía me dan escalofríos cuando escucho la palabra pretemporada, físico, más físico, y para postres más físico. Los que no estamos en ninguna de esta categoría y somos como agentes libres, que viene a ser que hacemos lo que podemos cuando podemos y de la manera que podemos, es importante tener algún criterio y no lanzarse a lo loco a sudar la camiseta como si fuéramos la siguiente superestrella del mundo del deporte.

Yo os voy a contar lo que me gustaría hacer o las ideas clave que quiero conseguir, que no va a coincidir con lo que voy a hacer, porque uno tiene unas ideas en la cabeza y al final o te quedas dormido, o tienes que llevar al niño al médico o viene la suegra para que pruebes sus legendarias albóndigas.

No haber dejado de entrenar, melón

Esta es la primera y la que me suelo saltar más rápido. Lo ideal no es dejar de hacer deporte de golpe, sino tener una pequeña rutina de mantenimiento de lo que ya habías conseguido y por el que tanto sudor habías derramado. No es que tengas que meterte una paliza, pero si has de mantener una correlación entre lo que hacías y lo que vas a hacer en vacaciones.

Si eras de los que se metía entre pecho y espalda treinta kilómetros al día, pasar a hacer doscientos metros para ir a comprar el pan no es la solución, como tampoco lo sería el hacer 25, pero estar en un treinta y cuarenta por ciento de lo que practicabas cada día puede ser una buena medida para no ponerte las mallas a la vuelta de vacaciones y que te confundan con un oriundo de Burgos.

Nueve mujeres no darán a luz un niño en un mes.

Otra de las cosas que tendemos a hacer es emocionarnos, nos levantamos, nos tomamos un café o una barritas de energía y nos lanzamos a lo loco, venga, que el mundo no está diseñado para los cobardes. No me seáis insensatos, si sigues la técnica de hacer el doble de esfuerzo para recuperar dónde vas a acabar es tumbado en una camilla con una enfermera cansada de atender a emocionados como tú.

Dicen los que saben, que lo mejor es empezar poco a poco, es como intentar convencer a un amigo para que venga a ver contigo esa colección de canicas. Sabes que te va a costar lo tuyo y has de ir poco a poco, preparándolo para al final conseguir no ir solo. Con el cuerpo pasa lo mismo, rutinas ligeras, estirar antes y después, recuperar como mandan los cánones e ir incrementando poco a poco hasta poder llegar a tener el tono que tenías antes de que se te cayera el traje y te pusieras el bañador.

Escucha a tu cuerpo o cómprate un pulsómetro

Decía un anuncio que no pesaban los años sino los kilos. Desde un punto de vista físico, es cierto, no es el vector tiempo el que sufre la atracción por parte de la esfera esta en la que tenemos los pies puestos, pero la verdad es que el tiempo nos cambia, a veces nos da conocimiento, otras arrugas, y normalmente no solemos tener la misma forma con veinte años que con cuarenta.

Lo que te quiero decir es que todo esto está bien pero si notas cansancio o dolor, mejor que pares y te replantees si los años te están pidiendo un cambio de estrategia. Si eres de los que no acabas de tener una propiocepción bien desarrollada y eres capaz de correr doscientos kilómetros sin darse cuenta que te has dejado una pierna en la última bajada, comprate un pulsómetro.

El deporte es algo que ha de aportar salud a nuestro cuerpo, no un instrumento para incrementar la cola de espera de la sala de urgencias. Se sensato y si notas que algo no funciona o que vas con quinientas pulsaciones y solo te has atado las bambas, plantéate que quizás necesites ir a un profesional para que te haga una revisión y te recomiende nuevas rutinas.

Disfruta

Y este es el punto más importante. Soy consciente que el deporte exige sacrificio, que muchas veces sufrimos, pero el resultado te ha de gustar, te has de sentir mejor contigo mismo. Si haces deporte y te aburres, no amas lo que estás haciendo, déjalo y busca otra disciplina. Las tareas que se hacen sin que tengas una motivación intrínseca tienden a acabar en el armario, junto con los palos de esquí, las raquetas de squash o cualquier otra moda que hayas seguido. Encuentra que es lo que mejor se adapta a tu persona y céntrate en ello, no hay deportes mejores o peores -a nivel general que no quiero entrar en un flame- sino que existen deportes que te gustan y se adaptan a ti y otros que no. Encuentra el tuyo.

¿Y yo?

Bueno, la verdad es que yo no he hecho mucha bondad. He jugado a tenis, he nadado y he caminado mucho pero no ha sido nada consciente ni preparado. Voy a tomarme la vuelta con mucha calma, sin forzarme y escuchando mucho a mi subconsciente, que ya os aviso que es más vago que la chaqueta de un guarda, e intentar pasar otro año haciendo deporte, divirtiéndome y sin que mis tobillos o rodillas se declaren en huelga.

¿Y vosotros?

Contarme, que habéis hecho estas vacaciones

Publicado en Push Bars

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Con formación en psicología y con un Máster en dirección de empresas, la curiosidad y las ganas de aprender han sido el motor de mi carrera profesional. Por este motivo he participado en proyectos de todo ámbito, ISPs, Comercio electrónico, Plataformas de e-learning, Comunidades de práctica y Redes sociales profesionales. Todo este historial profesional me ha llevado a tener una visión global de la empresa y una perspectiva orientada a negocio, donde el cliente se sitúa en el centro de todas las operaciones de marketing, ventas, tecnología y de gestión de recursos humanos.

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