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Personas

La suma de todos no es lo mismo que todos sumados

La suma de todos no es lo mismo que todos sumados

Siempre he afirmado que las personas son seres extraordinarios, uno a uno tienen componentes únicos que los hacen especiales. Es cierto, para que os voy a engañar, que una pequeña selección son para enmarcar y hacerles un monumento, son personas que pasarían desapercibidas sino se invierten cinco minutos en conocerlas pero son capaces iluminar tu vida para el resto de tus días, pero básicamente y a nivel general, las personas valen la pena.

Pero de que va este blog

Pero de que va este blog

En los albores de los tiempos mi blog existía para hacer pruebas y guardar documentos o artículos que me parecían interesantes. Con el paso del tiempo he hablado de tecnología -y mucho- de cine otro tanto y la última fase de la que soy plenamente consciente es la más empresarial. Gracias a los amigos y contactos que tengo me daban puntos de vista e información sobre detalles que pueden pasar desapercibidos para personas ajenas al área de conocimiento, y esto lo aprovechaba para escribir en el blog, no tanto como para enseñar sino más bien para enseñarme.

No acierto ni por casualidad

No acierto ni por casualidad

Stephen King es Dios, ya se que diciendo esto mi Olimpo particular se parece muy poco a una religión monoteísta pero soy partidario de un sistema con equilibrio de poderes y pensar en un sistema con un solo jefazo, por mucha barba que tenga y por mucho que le digan el papá azul no me acaba de tranquilizar. Pero a lo que íbamos, el bueno del Esteban decía que escribía novelas para ahorrarse el psicólogo, no solo le salía más barato publicar novelas sino que además ha ganado unos buenos dinerillos con su terapia de escríbaselo usted mismo.

Y tu que piensas del 2016

Y tu que piensas del 2016

Tengo un antiguo amigo de la escuela que siempre se quejaba que había nacido veinte años tarde, que lo suyo era la música de los sesenta, que le gustaba más la filosofía y el estilo de vida de esa época que los denostados ochenta. Se sentía como un pez fuera del agua y por mucho que lo intentaba no conseguía comunicarse con la precisión que el querría y se sentía como un mal anuncio de una academia de inglés[1].

Frankly, my dear, I don't give a damn

Frankly, my dear, I don't give a damn

Hoy una amiga me ha confesado que conoce tres mil quinientas personas al año. Me he quedado pálido del susto, conocer a una media de doce personas al día, y que seguramente pensarán que te pueden tutear y enviarme mensajes con todo tipo de dudas, preguntas, consultas, e incluso querer ser tu amigo y quedar para comer, cenar e ir a festivales hispters.

La tecnología está bien pero las personas son más interesantes

La tecnología está bien pero las personas son más interesantes

Ni intranets, ni mensajería corporativa, ni email ni ninguna de las tecnologías sirven para nada, sino hay voluntad de poner en valor lo que nos diferencia de un algoritmo o un engranaje mecánico será imposible construir una cultura corporativa y saludable.

Es muy sencillo dejar pasar los días manteniendo un contacto puramente profesional, necesito esto para tal fecha. Muy cómodo comprobar el sistema de gestión de proyectos para ver la carga de trabajo, los hitos, los porcentajes, pero toda esta información obvia un factor fundamental, la persona.

Tirar la mano y esconder la piedra

Tirar la mano y esconder la piedra

Todos tenemos una impresión bastante decente de nosotros mismos, a veces porque es la realidad, y otras tantas porque necesitamos crearnos una imagen que no perturbe nuestra conciencia. No suele ser un gran drama porque la mayoría delas veces, la diferencia entre una y otra no suele ser lo suficientemente grande como para crear problemas, ni a nosotros, ni a a los que nos rodean.