Usted está aquí

Ciencias de la...

Imagen de Jose 	Salgado
El 14

Ciencias, Quiero y no puedo

Miércoles 07/06/06

No se que estaba haciendo hace poco cuando apareció ante mi un listado de carreras universitarias y se me han caído los ojos al suelo. Tal ha sido mi sorpresa que si no me llegan a sujetar me piso las córneas con lentilla incluida. Todas las carreras que yo siempre he asociado a letras o que como mínimo, no consideraba yo que tenían encaje en el nuevo paradigma mundial que es el método científico.

Un ejemplo de esta tontería es la carrera de Ciencias Políticas. Desde cuando la política es una ciencia?. Yo no me veo a estos haciendo experimentos de laboratorio, con sus muestras, sus sistemas, sus procedimientos, la precaución de usar doble ciego para no alterar resultados. La verdad es que no me cuadra, claro que también tienen la opción de ir recogiendo pelos de políticos de varias tendencias y analizarlos en un laboratorio, de este modo podrán tener extraordinarias teorías, como que la gente de izquierda usa Head and Shoulders y los de derechas usan L'Oreal. Algo ciertamente revolucionario.

A mi me da que como la ciencia es la nueva religión, todos quieren pillar cacho y asegurar su parcela de fe y se autodenominan disciplina científica. Ciencias Políticas, Ciencias de la información, y así podemos ir añadiendo el prefijo de Ciencias a toda la carrera que tenga interés en ser algo más que un compendio de conocimientos, y pasar a ser el mismo compendio de conocimientos,pero con el plus de Xiritol que da la etiqueta de Ciencias.

Lo que más gracia me hace de todo esto, es que más del 90% de todas las carreras autodenominadas de ciencias, se basan puramente en la estadística para justificar el cambio de nombre. Nos han jodido, la estadística. Esa herramienta que nunca sabes si se diseño para engañar o para tener un listado enorme de números que no sabes que significan. Pero que le vamos a haer, me parece justo que estos catedráticos quieran defender que ellos son tan buenos como los catedráticos de físicas, químicas o cualquier otra disciplina.

Y en eso estamos, en una reconversión de la fe "espirtual" a una fe material. Lo que antes era dogma de fe, ahora es dogma de Science. Si un equipo de gente en vete tu a saber que laboratorio decide que por culpa de una quark que está al fondo a la derecha, el cielo es azul, pues todo dios a creerselo porque nadie tiene ni el tiempo, ni los medios ni la tecnología para rebatirlo. Y ojo como se te ocurra rebatirlo, saldrán todos como un consejo cardenalicio gritando como locos "anatema, antema", mientras te dan de collejas con el Nature en la nuca.

Por último, un detalle tonto. Todos se basan en publicar en revistas de más o menos prestigio, pero se ha demostrado que depende de que pais o universidad eres, tienes menos posibilidades. Es decir, si descubres la fuente de la juventud en Tobago, es poco probable que te publiquen el artículo, en cambio, si eres de Boston, es más facil. Triste pero cierto. Y todavía hay más, hay más de artículo que se ha publicado que son literalmente falsos. Falsos en tanto en cuanto que los datos son inventados, los experimentos no se han hecho o se omiten datos de forma deliberada. El ejemplo de esto, creo recordar, fue el trabajo que se realizó sobre Inteligencia Artificial, que el tipo se lo inventó de arriba a abajo porque no tenía medios para ejecutar el experimento, el engaño coló y a partir de entonces empezó a llegarle dinero para realmente hacer el experimento que el había publicado (para suerte suya, sus teorías eran ciertas).

Su voto: Ninguno (1 voto)
Lecturas: 227
Lecturas hoy: 0
Imagen de Jose 	Salgado

Con formación en psicología y con un Máster en dirección de empresas, la curiosidad y las ganas de aprender han sido el motor de mi carrera profesional. Por este motivo he participado en proyectos de todo ámbito, ISPs, Comercio electrónico, Plataformas de e-learning, Comunidades de práctica y Redes sociales profesionales. Todo este historial profesional me ha llevado a tener una visión global de la empresa y una perspectiva orientada a negocio, donde el cliente se sitúa en el centro de todas las operaciones de marketing, ventas, tecnología y de gestión de recursos humanos.