Usted está aquí

De madrugada

El 14

Madrugada

Viernes, 4 Octubre 2013

De golpe sintió como su cuerpo era succionado hacia abajo. Tumbado en su cama notaba como algo tiraba de el hacia abajo, atrapándolo en una espiral de ansiedad, angustia y pánico. Sus hijos aprenderían a leer dentro de poco y él tenía un rastro de más de diez años en Internet. Pequeños legajos de información que había dejado poco a poco, día a día, mientras parte de su vida quedaba estampada de forma indeleble en este mundo de ceros y unos.

¿Como reaccionarían mis hijos al ver la otra parte de mi que no se corresponde a la de ser padre, hacer la cena, llevarlos al colegio y repetirles ciento mil ochenta euros de veces, como dicen ellos, las cosas para intentar educarlos?

Encontrarán extraño que ese personaje que se dedica a hacer patatas con forma de corazón también es el mismo que debatía con un ingeniero de sistemas, allá por el 96, sobre los métodos científicos, los OVNIS y los fenómenos paranormales. 

Perderán el respeto que me tienen, o que creo que me tienen, cuando descubran el blog de su padre hablando de porqué los Martes son un día maldito para las canciones, y que es mejor usar los Lunes como día a la hora de escribir la letra.

Y que haré el día que descubran las redes sociales y haciendo caso omiso a mis recomendaciones, se intenten dar de alta en una de ellas desde cualquier ordenador que tenga disponible porque saben que su padre controla y monitoriza todo el sistema de casa. Por mucho que yo les explique el porqué, ellos no creo que hayan interiorizado los potenciales peligros y lo fácilmente que pueden ser manipulados. Además, es un proceso natural, los hijos desafían a los padres para ganar confianza, y en este proceso o por presión de otros niños que parece que no tengan padres, harán lo que yo les pido que no hagan... darse de alta en estas redes.

Notaba que le faltaba el aire, le costaba respirar. Sentía la urgencia de borrar todos su rastro de internet para que esas borracheras, esas juergas, y aquellos excesos que compartió en internet, o que otro lo hizo pero que no dudo en etiquetarlo para que no se fuera de rositas, no fueran detectadas por sus hijos. 

Me Rio de Janeiro, Vodka Cassola, Lleno por favor... cuantas fiestas, cuanto alcohol corriendo por las venas. Parece mentira que esa persona fuera él, ahora ya se marea mirando la etiqueta de una cerveza y hace no muchos años, la noche no tenía secretos, y como no planeaba en ese momento se padre, no tenía secretos para media humanidad.

Se sentó en el borde de la cama, eran las seis de la mañana y quedaba poco para la frase trampa de sus hijos, que variaba desde "a que hora puedo comer croissants" a "No puedo cerrar los ojos para dormir". Cuando una de esas oraciones se pronunciaba significaba que el día empezaba no solo para sus vástagos, sino para toda la familia, porque desde ese preciso momento, nadie podía volver a dormir.

Miró su paquete de cigarrillos y sabía que era otro de esos vicios que tenía que borrar de su vida. Por mucho que su presión sobre que fumar era malo, y a pesar que de momento sus hijos habían comprado la campaña de marketing, había grandes números que quizás alguno de ellos cayera en sus garras. No quería que ellos fueran esclavos de la misma droga que llevaba más de veinte años dominándole. Tenía que hacer el esfuerzo de dejar de fumar, y ya que estaba, tenía que empezar a ponerse en forma porque dentro de poco le tocaría jugar a algún deporte de esos que no le gustaban, fútbol, baloncesto, cualquier cosa que implicara correr y sudar requería cierta forma física y lo único que el tenía en esos momentos era una forma redondeada a la altura de su cintura.

"Papaaaaaa, mi osito me mira mal".

La frase había llegado, miro a su mujer que dormía plácidamente y pensó que era mejor que uno de los dos descansara un poco ese día, porque a partir de hoy, las cosas iban a cambiar. Dejar de fumar, hacer deporte y borrar de internet todas esas locuras que hizo cuando era joven. 

Su voto: Ninguno (1 voto)
Lecturas: 104
Lecturas hoy: 0

Con formación en psicología y con un Máster en dirección de empresas, la curiosidad y las ganas de aprender han sido el motor de mi carrera profesional. Por este motivo he participado en proyectos de todo ámbito, ISPs, Comercio electrónico, Plataformas de e-learning, Comunidades de práctica y Redes sociales profesionales. Todo este historial profesional me ha llevado a tener una visión global de la empresa y una perspectiva orientada a negocio, donde el cliente se sitúa en el centro de todas las operaciones de marketing, ventas, tecnología y de gestión de recursos humanos.