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Más soluciones que problemas

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El 14

Problemas, Soluciones

Miércoles 30/07/08

En esto de la tecnología suele ocurrir que damos antes con las soluciones que con los problemas. Esto, a priori, no debería ser nada negativo pero ocurre que muchas veces nos equivocamos al relacionar la solución con el problema intentamos forzar que la gente use nuestra solución mágica cuando en realidad esa solución no resuelve nada más que nuestras propias fantasías.

Ejemplos de esto hay ciento y la madre, el más claro que se me ocurre es el de la propia internet. Todo el mundo, o como mínimo los gurus de turno, pensaron que era la solución a un abanico muy grande de problemas. Y el problema no era tal, ni tan acuciante. Lamentablemente al final ocurrió lo que tenía que ocurrir y el mercado aplicó un drástico correctivo a muchas de estas empresas y de sus mágicas soluciones.

A veces, las menos, sucede que la solución ni es buena ni mala, simplemente es algo que puede ser útil pero que no ha llegado el momento de comercialización. ¿Se imaginan que cara pondrían las amas de casa de hace cincuenta años si les vamos con un microhondas?, probablemente lo mirarán con recelo y seguirían cocinando con sus pucheros. Para ellas la velocidad en la cocina no era un problema, era más problema el lavar la ropa y secarla. Obviamente este producto estaría destinado al fracaso. A día de hoy esto no ocurre porque cada vez somos más fast-food y más cinco minutos y listo, por eso los microhondas funcionan, las cocinas de inducción funcionan y todo lo que sea en cinco minutos funciona.

En este ámbito tecnológico, de información, de ordenadores y demás cachivaches ideados por el diablo, a veces (y más que a veces, en muchas ocasiones), nos empeñamos en usar la tecnología como fin, como maná y santo grial de cualquier cosa. Al final ocurre lo que ocurre, que salimos con productos realmente mastodónticos, pesados, complicados y que al final, lo único que intentan resolver son las cuentas de resultados de las empresas que los crean. En más de una ocasión he visto a comerciales intentar vender un ERP a una pyme cantandole las maravillas del Enterprise Resouce Planing si en el fondo, lo que estas quieren es facturar más y tener la contabilidad controlada.

Que si, que el data mining hace virgerías, pero si te encuentras con una persona que tiene hambre, ni se te ocurra darle foie, una sopa bullavesa, canalones  y de postre callos, lo más inteligente sería darle una ensalada y un plato de arroz. De lo contrario le podrías reventar el estómago, acabando así con tus obras de buen ciudadano, y lo que es peor, con la vida del pobre interfecto que ha caído en tus manos.

La idea de esto que estoy picando, es que los que estamos en desarrollo, nos emocionamos con las posibilidades y muchas veces perdemos de vista la realidad que nos rodea. Esto nos lleva a cometer errores de bulto bastante importantes, algunos de los cuales tienen solución y otros te llevan a quemar a un cliente para toda la vida.

En resumen, y como decía un profesor mío, para no cagarla, lo mejor es usar un ciclo de estúpidos: escuchar, preguntar, volver a escuchar, volver a preguntar y por último, repasar todo lo que te han dicho para ver si no te has equivocado. Con esta tecnología basada en memoria, cerebro, empatia y humildad, es más que posible que en nuestro abanico de soluciones, tengamos algo para su problema.

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Con formación en psicología y con un Máster en dirección de empresas, la curiosidad y las ganas de aprender han sido el motor de mi carrera profesional. Por este motivo he participado en proyectos de todo ámbito, ISPs, Comercio electrónico, Plataformas de e-learning, Comunidades de práctica y Redes sociales profesionales. Todo este historial profesional me ha llevado a tener una visión global de la empresa y una perspectiva orientada a negocio, donde el cliente se sitúa en el centro de todas las operaciones de marketing, ventas, tecnología y de gestión de recursos humanos.