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Unas reflexiones

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El 14

Paternidad, Tiempo

Sábado 13/09/08

Desde que el menda lerenda ha sido padre, el tema de escribir ha caído en picado. No es que me muera porque la gente visite la web y me comente cosas, es más una cuestión de desahogo personal donde a través de cinismo, ironía y básicamente mucho sentido del humor, intento desahogarme de las cosas que me van pasando. Sería como ir un gimnasio, sólo que este está pensado para mi mente y me permite generar lo que han llamado stress positivo.

Una de las razones por las que escribo menos es la gestión del tiempo que uso. Primero abro el correo, luego el lector de RSS, el navegador y si es fin de semana y tengo tiempo (no he de ir a comprar o hacen algún programa estúpido en la tele), suelo escribir algo. Esta gestión, a día de hoy no es útil, así que voy a apostar por primero escribir lo que tengo en mente, y luego el resto.

Durante esta semana pasada he estado viviendo de gorra y de gorro en casa de los suegros. Más allá de hacerles la pelota, cosa que no sería más que describir la situación por lo bien que nos han tratado, creo que lo relevante es conocer esos pequeños detalles que hacen que las cosas tenga su punto picante.

En esta línea, quería titular el post Berenjena y pepinillo, que es uno de los motes que han recibido mis niños a manos de la voz en off. Yo realmente lo encuentro gracioso de narices, pero hay fuerzas con acento sajón que no les ha gustado demasiado y se varió al más sabroso, pero con menos salero, de Brenejena y boquerón. Berenjena vendría a ser la churumbela, porque es regordeta de narices y porque tiene un grave defecto físico que nos preocupa a todos, no tiene cuello. Tiene la carita con una forma de pan de pagés que le tapa lo que sería el cilindro donde se ubicarían los futuros collares de perlas. Aunque no hay que despreciar esa habilidad que tiene de mantener los ojos abiertos como platos y mantenerlos así durante minutos y minutos sin ni siquiera pestañear.

Por una simple cuestión de descarte, al pisha le queda el mote de boquerón. Y la verdad es que le pega... está todo el día tumbado en su cuna y no hace más esfuerzos que el de pedir comida. Pero como buen boquerón, tiene un punto salao que lo hace entrañable. Es para mondarse verle la cara de esfuerzo cuando intenta hablar y lo más que sale de su boca son auuussss y guuugle (eso según la tieta despistada). La verdad es que este nene podría dedicarse a ser gigoló porque tiene a todas las señoras embobadas.

Cambiando de tercio, una de las ideas locas que se están macerando en este frasco vacío al que llamo cráneo es el de empezar a escribir en inglés. Como ahora formo parte de una multinacional y mi inglés está más oxidado que las tuercas del Titanic, creo que sería un ejercicio interesante para mejorar mi expresión y destrozar definitivamente la gramática inglesa.

En fin...tengo que pensarme esto último, pero lo que he dicho al principio voy a intentar mantenerlo a ver si al menos consigo matar esas tensiones que me recorren la espina dorsal y me impiden disfrutar de las cosas en su justa medida.

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Con formación en psicología y con un Máster en dirección de empresas, la curiosidad y las ganas de aprender han sido el motor de mi carrera profesional. Por este motivo he participado en proyectos de todo ámbito, ISPs, Comercio electrónico, Plataformas de e-learning, Comunidades de práctica y Redes sociales profesionales. Todo este historial profesional me ha llevado a tener una visión global de la empresa y una perspectiva orientada a negocio, donde el cliente se sitúa en el centro de todas las operaciones de marketing, ventas, tecnología y de gestión de recursos humanos.