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Cuando los árboles no te dejan ver el bosque

Dicen las malas lenguas que a día de hoy, los altos directivo -y los medios también- invierten casi todo su tiempo en la oficina apagando fuegos y que es cuando ya han vuelto a su casa, han cenado y están relajados, es cuando pueden pensar en lo importante y no en lo urgente.

Esa sensación de estar rodeado constantemente de problemas, de solucionar uno para que automáticamente surja otro incluso más grave que el anterior, y que por una mala planificación todo tendría que estar resuelto ayer, no hace más que incrementar una sensación de hastío, stress y de que por mucho que te esfuerces, nada parece funcionar. Nos aplicamos la máxima aquella de fight to live another day, y no es que sea un mal principio en tiempos complicados, pero es una muy mala filosofía si es la única que se puede aplicar.

Dicen los que saben que toda decisión tiene dos tipos de costes: el financiero y el temporal, y que toda inversión se valora por el retorno de la misma, ya sea en dinero, calidad, etc… Soy consciente que recuperar la visión global requiere una inversión, ver cual es el camino correcto, conocer que hace tu competencia, hablar con el mercado para saber sus inquietudes, y todo esto implica una fuerte inversión en tiempo, tú tiempo. Nadie puede comprar más tiempo, no se vende, no se alquila, y no se puede crear más de la nada. No se puede ir a un banco a pedir que te presenten durante un mes una hora más al día para que tenga veinticinco horas y puedas prepararte para el futuro.

Es un trabajo tuyo el otorgarte ese tiempo, si aparece alguien en tu oficina reclamando tu atención inmediata porque sino el mundo va a explotar y necesitan que te pongas tu traje de superhéroe y los salves a todos, mírale a los ojos fijamente y dile con voz profunda y calmada: Me parece que tienes razón, cierra la puerta del despacho que no quiero que nadie nos oiga… pero cierra la puerta por el otro lado.

Quizás no sepas como has llegado a este límite, donde disponer de cinco minutos es una odisea. Pero has de ponerle fin, y lo primero que has de hacer es reclamar tu tiempo, sin excusas. Y lo segundo, y la parte más complicada, delegar. Si tienes una empresa o un equipo y siempre recurren a ti para solucionar los problemas del día a día, plantéate porqué los has contratado, porque yo veo sólo dos opciones: o son unos ineptos o tu los has convertido en unos ineptos.

Para recuperar tu tiempo y poder planear el futuro, tu equipo ha de ser capaz de tomar decisiones. Has de darles la confianza para hacerlo, la formación para que puedan hacerlo, y el feedback para mejorar en la siguiente ocasión.

Por cierto, acepta ahora mismo que por mucho que tu equipo sea bueno y le des confianza, se van a equivocar. No vuelvas a caer en el error de hacer micromanagement, explícales dónde crees que está tu error, dales soluciones y no reprimendas. Es una simple cuestión psicológica, si alguien opta por una salida y lo único que recibe son broncas sin saber cual era la mejor alternativa, en la siguiente ocasión no moverá un dedo sin tener una orden tuya escrita, firmada y sellada.

Por último, y ligado también a lo anterior, siempre hay más soluciones que problemas. No quieras ser el más listo del mundo y niegues cualquier alternativa que no sea justamente la que tu estas pensando. Cada uno de nosotros tenemos distinto punto de vista, y quizás a uno le guste más el color rosa y a otro el rosa azulado, lo importante es que los problemas se solucionen. Si buscas alguien que reaccione exactamente como tu, ves esperando sentado a que evolucione la técnica de clonación.

Cuando por fin te fíes de tu equipo y les des la opción y la formación para superar el día a día, podrás maravillarte con ese bosque lleno de árboles. Te podrás sentar, tomar notas, olvidarte del sistema de BI, de los análisis, e intentar presentir dónde estará la siguiente revolución que podrá llevarte a la cima o hacerte desaparecer. Porque los pequeños cambios si que se pueden detectar con las herramientas que ahora tenemos, pero los eventos que cambian la vida de una industria, esos mi amigo, esos no los conocerás gracias a un ordenador, sino a tener intuición, conocimiento y tiempo para relacionar.

Película: Time Bandits

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Imagen de Jose 	Salgado

Con formación en psicología y con un Máster en dirección de empresas, la curiosidad y las ganas de aprender han sido el motor de mi carrera profesional. Por este motivo he participado en proyectos de todo ámbito, ISPs, Comercio electrónico, Plataformas de e-learning, Comunidades de práctica y Redes sociales profesionales. Todo este historial profesional me ha llevado a tener una visión global de la empresa y una perspectiva orientada a negocio, donde el cliente se sitúa en el centro de todas las operaciones de marketing, ventas, tecnología y de gestión de recursos humanos.