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Lo perfecto es enemigo de lo bueno

El mundo está lleno de frases que no sabemos que significan pero que soltamos sin darnos cuenta, así como quién no quiere la cosa como: cuando seas padre comerás huevos[1], pero hoy me he encontrado con otra de estas frases que parece una contradicción en si misma, pero cuando te pones a pensar tiene su pequeña historia: Lo perfecto es enemigo de lo bueno.

Dicen que esta frase la dijo Voltaire[2] un intelectual de la ilustración que hace ya muchos años boca arriba, y nos quería ilustrar lo que llaman la Falacia del Nirvana, dónde cualquier escenario ideal es por definición inalcanzable y por lo tanto no se puede comparar.

Ligado, pero no relacionado podemos encontrar el Principio de Pareto[3], que por lo que estoy leyendo sirve lo mismo para un roto que para un descosido, simplemente has de colocar las cifras veinte por ciento y ochenta por ciento en algún lugar de la frase y parece que tenga sentido, y que encima eres un intelectual.

Dejando a un lado que estoy de acuerdo que el veinte por ciento del esfuerzo puede traer el ochenta por ciento de los resultados y que buscar la perfección simplemente consigue que te quedes estancado y no avances hay un pequeño detalle que a veces interpretamos relativamente mal, no por no esforzarse por llegar a la perfección significa que tengamos que ir improvisando.

Como vamos de frases, podríamos decir que la potencia sin control no tiene futuro, o la que más me gusta, no por ir más rápido llegaremos más pronto. Tenemos una extraña manía de lanzarnos a realizar proyectos improvisando, ya sea porque nos ha pillado el toro o directamente porque no somos capaces de planificar. Es lo más normal del mundo que se lancen proyectos sin haber sopesado ni siquiera los costes, se pregunten a proveedores y se pierda un tiempo precioso -propio y ajeno- antes de tener las ideas claras y los conceptos claves de un negocio, simplemente nos lanzamos llevados por la última moda o el artículo de turno del influencer de moda.

Este balance entre el avanzar y el planificar es la clave para mantener la mente activa y fresca, no por obcecarse en la perfección seremos mejores, y no por ir corriendo como pollo sin cabeza abarcaremos más campo. No, hay que tener ciertas bases claras, y con la cintura suficiente saber cuando cambiar de objetivo cuando está conseguido, y entonces planificar el siguiente, no cambiar como quien se cambia de camisa.

Si realmente conoces tu mercado, tu producto, el saber adaptarse y ser rápido improvisando es una ventaja competitiva, pero como única cualidad es un riesgo que toda empresa debería de evitar. Vivir de la capacidad de retorcer los recursos al límite significa que un día estarás fuera de esa zona y el impacto puede ser doloroso y duradero.

Por eso los ejecutivos con cargos que empiezan con la letra C se han dedicar a planificar y preparar a su equipo para lo que está pasando y para lo que pueda pasar, porque cuando llegue el día de cambiar estén preparados para hacerlo y no tener que correr como si fueran extras de una película de terror.

Película[4]


  1. Antiguamente el huevo era un alimento muy caro y solo se lo comían los pudientes y los padres de familia -por eso de que eran los que la mantenían-  ↩

  2. Muñoz Fernández, Victor “Biografía de Voltaire”. Red Historia. 2012–06–06. http://redhistoria.com/biografia-de-voltaire/  ↩

  3. García, Luis “El Principio de Pareto o cómo conseguir excelentes resultados” El arte de la memoria. 2009–01–02 http://www.elartedelamemoria.org/2009/01/02/el-principio-de-pareto/  ↩

  4. 10 http://www.imdb.com/title/tt0078721/  ↩

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Con formación en psicología y con un Máster en dirección de empresas, la curiosidad y las ganas de aprender han sido el motor de mi carrera profesional. Por este motivo he participado en proyectos de todo ámbito, ISPs, Comercio electrónico, Plataformas de e-learning, Comunidades de práctica y Redes sociales profesionales. Todo este historial profesional me ha llevado a tener una visión global de la empresa y una perspectiva orientada a negocio, donde el cliente se sitúa en el centro de todas las operaciones de marketing, ventas, tecnología y de gestión de recursos humanos.