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Somos todos una cebolla

Shrek tenía razón, somos todos como una cebolla. Las personas no somos algo sencillo, somos complejos, con muchos matices. Reaccionamos de forma distinta ante la misma situación en función de en que lugar está nuestra cabeza y nuestro corazón. Debajo de cada capa podemos encontrarnos sentimientos y conocimientos que no se adivinaban en la anterior, nos dotamos de esta protección de forma consciente o inconsciente, dejamos que sea difícil saber lo que está escondido en el corazón de nuestra persona.

Saber en que nivel de su cebolla personal está tu interlocutor es fundamental a la hora de comunicarse. Ser consciente de que estado mental tiene, que conocimientos está mostrando, que carencias ocultas, puede ser la diferencia entre entregar un mensaje válido o un simple galimatías que no entenderá o directamente desechará sin mayores planteamientos.

En el marketing online no siempre tenemos esta opción, de hecho no tenemos opción ninguna. Podemos llegar a sementar bastante basándonos en las famosas cookies, en su historial de navegación, su perfil personal, los datos que nos da… Básicamente podríamos hacer una foto bastante fiel de una persona, pero seguimos sin saber cuantas capas tiene ni en que lugar estará su mente estará cuando lancemos nuestra publicidad contra él. El marketing, por mucho que le pongamos nombres como mix, one to one, es un producto destinado a un éxito que no supera el cinco por ciento de los casos.

Por otro lado, esta exquisita complejidad del ser humano abre un camino increíble cuando estamos en posición de gestionar personas, ya sea como manager, recursos humanos o incluso en atención al cliente. El contacto directo con otra persona hace que podamos explorar mucho mejor todo ese complejo mundo que cargamos en nuestros hombros.

Es en estos lugares, y en los que me haya podido olvidar, donde nuestros esfuerzos en captar a nuestros clientes, trabajadores, socios, colaboradores, cualquier persona que esté en nuestras vidas o trabajos, darán sus mejores frutos. Y con captar, no quiero decir conquistar, sino comprehender más fehacientemente. Poder ver que hay detrás de cada una de esos velos con el que cubrimos nuestra propia existencia y acceder a lugares que pueden llevar conseguir un efecto Pigmalión, incrementando el valor de nuestro equipo o de nuestros productos.

A veces olvidamos que somos personas trabajando con otras personas, y abusando de la tecnología intentamos reducir costes y realmente lo único que conseguimos es bajar nuestra capacidad de interconectar. Ahorramos dinero, pero perdemos información y ocasiones de hacer que la vida de alguien mejore, que muchas veces nos tendríamos que plantear si hemos avanzado o simplemente nos hemos dado un respiro para decidir que hacemos con nuestros semejantes, si hablamos con ellos o les hacemos una foto para subirla al Instagram. Pero visto que se han puesto de moda los selfies, creo que la respuesta no es muy esperanzadora para esa otra persona que está a nuestro lado.

Película: Shrek

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Imagen de Jose 	Salgado

Con formación en psicología y con un Máster en dirección de empresas, la curiosidad y las ganas de aprender han sido el motor de mi carrera profesional. Por este motivo he participado en proyectos de todo ámbito, ISPs, Comercio electrónico, Plataformas de e-learning, Comunidades de práctica y Redes sociales profesionales. Todo este historial profesional me ha llevado a tener una visión global de la empresa y una perspectiva orientada a negocio, donde el cliente se sitúa en el centro de todas las operaciones de marketing, ventas, tecnología y de gestión de recursos humanos.