Ponemos el pimiento rojo a escalibar. Cortamos la berenjena en rodajas. Las dejamos en un colador y les ponemos sal para que suden todo el agua. Cortamos la cebolla en juliana y reservamos. Cortamos los ajos y reservamos. Cortamos las aceitunas negras en rodajas. Pasamos el tomate por el rallador para quedarnos con todo su contenido menos la piel. Cortamos el beicon a daditos y reservamos. Limpiamos los champiñones y cortamos a láminas y reservamos. Con todo esto, empezamos a hacer el cafre. Primero pochamos la cebolla, primero a fuego fuerte y luego le bajamos el fuego hasta que quede caramelizada. En este momento añadimos el ajo y subimos el fuego para que los ajos empiecen a coger un poco de color. Añadimos el tomate y lo dejamos a fuego fuerte durante 10/15 minutos y luego bajamos el fuego al mínimo para que se vaya confitando. En otra sartén freímos los champiñones a fuego fuerte los apartamos y sazonamos. En la misma sartén freímos las tiras de beicon y añadimos luego la carne. Vamos friendo hasta que la carne este al punto y sazonamos. Cuando esté todo, lo juntamos con los champiñones, mezclamos y reservamos. Ahora volvemos al tomate, asumimos que ya ha confitado y lo pasamos por el pasapurés para quitar todo resto de pepitas y demás mandangas. Nos has de quedar una salsa un poco espesa y sazonamos. En esta salsa añadimos la gelatina (ya preparada como indique el fabricante) y colocamos el bol en un baño María inverso -osea, en una perola con cubitos de hielo colocamos el bol del tomate. Empezamos a remover la cosa hasta que espese, en este punto, lo movemos a la nevera para que cuaje. En este momento tonto, que estás a medio camino de ningún sitio, coges el perejil y lo mezclas en un pote con aceite y lo trituras. La idea es que esto sea el aceite que aromatiza y eso, así que si no hay perejil le puedes poner lo que te rote. Esto lo reservamos. ¿Os acordáis del pimiento?, pues ahora lo recuperáis y lo peláis haciendo daditos, y como no, lo reservamos. En ese momento, pasamos las berenjenas por harina y las freímos. Y es ahora cunado empieza el espectáculo dantesco. En un plato vamos colocando por fases: Berenjena, paté y la carne picada con champis y bacon, otra vez paté y tapamos con berenjena. Aquí está la base del plato. A este motadito le colocamos aceitunas negras encima de la berenjena y en el lateral colocamos un montoncito de pimiento rojo que sazonamos con sal maldon. Ahora, sacamos el tomate de la nevera (rezando que haya cuajado) y como si fuera un helado, vamos sacando tiras que colocamos encima de la berenjena. A su vez, colocamos virutas de parmesano por encima. Todo este pifostio se decora con el aceite de perejil. En fin, ha sido una matada de plato pero el resultado estaba bastante bien.