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Es sólo un viaje

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RRHH

Crecimiento, Viaje, Vida

Martes, 7 Abril 2015

Ayer Judith Ruiz, una amiga compartió un artículo sobre la depresión de Andreas Lubitz. Aunque no estoy del todo de acuerdo con la teoría subyacente que parece exculparlo, si que es relativamente cierto que en ocasiones estamos demasiado perdidos buscándonos y en nuestra propia ignorancia nos dedicamos a aplicar la teoría Vicente, que básicamente es seguir al resto de la gente.

Mi hermano, que era de mente y culo inquieto, paso de su afición por la astronomía al senderismo, y como no puede ser de otra manera y siguiendo la tradición liaba a todo el mundo para ponernos unas zapatillas de deporte y ponernos a andar por esos caminos perdidos de Dios con el único objetivo de acabar al día siguiente con más dolores que terminaciones nerviosas.

Como mi hermano era muchas cosas pero de tonto no tenía un pelo, siempre estaba leyendo y recopilando información. No tenía un interés por ser más inteligente que los demás, pero si quería tener más conocimiento de lo que estaba haciendo, del mundo, y de vete tu a saber que es lo que pasaba por su cabeza. Con todos esos millones de páginas, frases e ideas, siempre te soltaba alguna frase de esas que no sabías si abofetearlo con el mismo calcetín que llevabas, o simplemente rendirte a la elegancia del enunciado. Y en esos momentos en los que matarías por una silla, una cervecita fresa y un masajista, soltaba estas dos frases: Camina como un viejo para llegar como un joven, y lo importante no es la meta sino el camino.

Como yo soy del tipo descerebrado, más allá de arquear una ceja y de preguntarme porqué me dejo engañar para ir a hacer el cabra por esos montes de Dios, no analizaba la frase en mayor profundidad. ¿Cansancio?, no sabría decir, creo que el noventa del tiempo lo estaba empleando en visualizar la cerveza fresca y el otro diez por ciento en no insultar a mi hermano. Por fortuna, parece ser que a mi también me dieron un paquete bastante generoso de neuronas y finalmente pude entender la profundidad de la frase, claro que paso cuando suelen pasar estas cosas, cuando no puedes decirle a tu hermano que ya lo entiendes. Es lo que tiene el aprendizaje, muchas veces entiendes al maestro cuando este ya no está para oírte decir: Joder, ahora lo entiendo, dejándote con un regusto amargo porque por un lado sabes que has dado un paso, y por el otro te torturas un poco por haber tardado tanto en entenderlo y no tener la ocasión de discutirlo con él.

Todo es un viaje, todo es una experiencia, y hay que disfrutarla poco a poco, sin prisas, saboreándolo, encontrando los matices y los pequeños detalles que hacen que cada experiencia sea diferente y extraordinaria en si misma. Si nos lanzamos a masticar a dos carrillos la vida, no podremos paladear esos fragmentos de tiempo que pueden dejar una marca, que nos enseñan a subir otro pequeño escalón en nuestro camino a la sabiduría.

No estoy diciendo que no tengas metas, sino que la vida es una maratón y que correrla como si fueran los cien metros lisos no tiene sentido. Y es más, ni siquiera es una maraton porque la meta es para todos diferente, unos tendrán que llegar, otros se apearán antes, pero lo importante es lo que vas recogiendo por el camino. Ese corredor que va a tu lado y con el que conversas sobre quién es, que hace y que quiere, dándole una parte de ti y él una parte de si mismo para que ninguno de los dos vuelva a ser el mismo después de conoceros.

La vida es un viaje, no nos pongamos demasiado nerviosos por intentar, por probar nuevas ideas, y nunca dejemos que los demás definan quiénes somos, que necesitamos y que queremos. La vida es nuestra, es tuya, y tu has de decidir que camino has de tomar, con quién vas a hablar, y al final de este viaje podrás cerrar los ojos y si ha sido lo suficientemente inteligente como para pararte a escuchar, podrás sonreír.

La vida es un viaje, disfrútalo.

Película: Chariots of Fire

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Con formación en psicología y con un Máster en dirección de empresas, la curiosidad y las ganas de aprender han sido el motor de mi carrera profesional. Por este motivo he participado en proyectos de todo ámbito, ISPs, Comercio electrónico, Plataformas de e-learning, Comunidades de práctica y Redes sociales profesionales. Todo este historial profesional me ha llevado a tener una visión global de la empresa y una perspectiva orientada a negocio, donde el cliente se sitúa en el centro de todas las operaciones de marketing, ventas, tecnología y de gestión de recursos humanos.