Aunque parece una frase de esas que se dicen cunado has conseguido ligar, o al menos eso dicen porque yo no he tenido ocasión de llegar a pronunciarla, esta vez está más relacionada con los eventos sociales. Cuando un grupo de gente, todas ellas con piso, deciden celebrar algo, siempre se plantea esta pregunta ¿en tu casa o en la mía?. Y es en este punto cuando afloran ciento de variables, que tamizadas con la cortesía y los buenos modales, provocan situaciones de lo más divertido.
A ver, no es por malmenter, si realmente uno quiere hacer una cena en casa con sus amigos, directamente los invita y listos, no hay que andar con parafernalias raras. La cuestión se complica cuando es una celebración que cae fuera de tus deseos base, y que tiende a ser una celebración popular: Fin de año, San Juan, un aquelarre, en fin esas cosillas de celebrar. En estos casos, la logística se complica y si encima tienes fobia social y eres un antipático de mena, la cosa no solo se complica sino que se hace más cuesta arriba. Si a este perfil responde, más o menos, más de uno de los poseedores de casa, los diálogos pueden ser de lo más divertidos.
Comentarios recientes
hace 1 semana 1 día
hace 1 semana 2 días
hace 14 semanas 1 día
hace 14 semanas 2 días
hace 17 semanas 3 días
hace 17 semanas 3 días
hace 21 semanas 2 días
hace 21 semanas 2 días
hace 22 semanas 6 días
hace 25 semanas 6 días