tiempo

Imagen de Tatxe

Social Media Weather

Es bastante evidente que todos somos animales sociales, y como decía aquel "yo soy yo y mi circunstancia". Por circunstancia pueden surgir millones de conceptos, pero en estos momentos, lo que define mi circunstancia es el tiempo.

Hace frio, llueve, no hay sol y tengo un titiritar en todo el cuerpo que más parezco unas castañuelas que un ser humano. En estos días la creatividad brilla por su ausencia y tiendo a refugiarme en procesos muy estandads y que no requieren de un gran esfuerzo intelectual. Los reports, reminders de tarea y organizar la agenda. Ni siquiera el leer los feeds me interesa, demasiadas letras para tan poca información.

 
Imagen de Tatxe

¿A quién pertenece el tiempo?

Como llevo unas semanas bastante cansado a nivel mental y sin vistas de poder desconectar durante un largo tiempo, me ha dado un ataque metafísico y me he puesto a pensar. Al principio me ha dolido un poco la cabeza, supongo que por la falta de uso de esta cualidad que se supone tenemos los humanos, pero al final me he acostumbrado y he seguido adelante con mis introspecciones. Mi tiempo, ¿a quién pertenece?, ¿a mi?, ¿a mi familia?, ¿a la empresa?, ¿al estado?.

 
Imagen de Tatxe

Tiempo y espacio

Ya estoy en la cola del aeropuerto. Han sido cuatro días intensos y no porque en la oficina de Barcelona tengamos un ritmo parsimonioso. El problema ha estado que yo he sumado mi horario local de entrar a las 7 con el frances de salir a las siete. Total, que entre unas cosas y otras me he pegado unas sesiones dignas de estudio.

Lo relevante, y lo interasante, ha sido el volver a constatar una vieja teoría mía. Cuanto más cerca están los participantes de un proyecto, más rápido se avanza.

No es que sea una ley científica ni nada por el estilo, pero si que podido comprobarlo en mis carnes más de una vez. La velocidad y claridad de conceptos que da el levantarse y hablar con el implicado no lo supera ni el email, el teléfono o cualquier tipo de mensajería instantanea. Si a esto le sumas el que todos estamos traduciendo de nuestro idioma a un segundo idioma que más o menos es común la cosa se complica.

 
Imagen de Tatxe

Que escriba dice...

Pues no se que voy a escribir.. aunque tengo historias que contar, no estoy yo muy católico para estos menesteres. Así que voy a hacer lo que mejor se me dá, desvariar. El verano está aquí y nos estamos asando como pollos, menos mal de san aire acondicionado (como venga algún desgraciado a decirme que gasto mucha energía le clavo en la terraza para que se quede como una uva pasa).

Ahora mismo, estoy con el aire apagado y todas las puertas abieras y noto esa gotilla aventurera que se desliza de la axila al michelin, la muy condenada, y encima me está haciendo cosquillas.

Además, como llega el verano, no hay nada interesante que ver en la tele, dan básicamente tonterías y las series también están en periodo vacacional, así que tampoco es una alternativa. Si, podría dedicarme a leer, pero no tengo yo demasiado tiempo porque me paso el día leyendo documentos sobre que es el marketing y además en inglés, lo cual es algo que me deja las neuronas bastante aplanadas.

 
Imagen de Tatxe

Juegos malabares con las neuronas

Pues fíjate tu que con la tontería he empezado este post hace tres horas y es a lo que me he dedicado todo el rato, juegos malabares con las neuronas. Esto de los enanos te hace ir de bólido y el tiempo son granos de arena que se escabullen entre los dedos. Miras la mano y por mucho que aprietes y te organices siempre te acabas quedando con la mano apretada y sonrojada, y para más inri, vacía de arena.

Supongo que es cosa de adaptarse, de hecho, somos animales de costumbre y el cambiar unos ritos por otros es lógico que nos cueste... pero no veas como jode :)

Por fortuna, los enanos cada vez se portan mejor.

 
Imagen de Tatxe

Unas reflexiones

Desde que el menda lerenda ha sido padre, el tema de escribir ha caído en picado. No es que me muera porque la gente visite la web y me comente cosas, es más una cuestion de desahogo personal donde através de cinismo, ironía y básicamente mucho sentido del humor, intento desahogarme de las cosas que me van pasando. Sería como ir un gimnasio, sólo que este está pensado para mi mente y me permite generar lo que han llamado stress positivo.

 
Imagen de Tatxe

Pupos 2.0

Pues así con la tontería ya hace dos meses que los enanos están entre nosotros. Realmente la aparición de gemelos te cambia la vida, mejor dicho, te quita la vida que tenías y te coloca otra versión, menos moderna y con menos caracteríasticas: no hay tiempo libre, estas siempre pendiente de dos personas a las cuales no entiendes, se empieza a dormir en turnos de tres/cuatro horas. Vamos una delicia para los sentidos. Vamos, que sino fuera por los intangibles que te proporciona el ser padre, fijo que la raza humana se extingía.

Pero bueno, supongo que con el tiempo todo se va adaptando y al final se encuentra un ritmo al cual uno se puede adaptarse. A día de hoy el ritmo consiste en ponerse a llorar cada vez que me intento concentrar en algo, como por ejemplo ahora.

Ya estoy de vuelta... era la pupona, que el ha dado un ataque de dignidad y ha estado llorando, moviendose y haciendo cualquier cosa que uno pueda imaginar para mantenerme ocupado estos últimos 30 minutos.

 
Imagen de Tatxe

Veintitrés millones trecientos veintiocho mil segundos

Eso son muchos segundos. Pero imagínate que te los regalan y que puedes hacer lo que quieras con ellos y además cobrando puntualmente cada mes. Todas esas cosa que siempre has querido, leer, hacer deporte, ir al cine, estudiar, limpiarse las uñas, contarse los pelos de las piernas, quedar con amigas, ir a museos... en esta cantidad de segundos hay tiempo de sobras para realizar todos estos deseos. Pero como ya adivináis, es un regalo con ciertas condiciones: no puedes moverte de la cama, ni siquiera puedes hacerte la comida.

Supongo que más de uno aceptaría, ya que la única condición es la de estar en cama. Hay ciertos problemas logísticos que se tendrían que resolver como el tema de la comida e higiene pero se pueden llegar a solventar. Es más, asumamos que hemos aceptado tentados más por nuestra vagancia que por nuestro sentido común.

 
Imagen de Tatxe

Hace tanto ya...

Desde la última vez que escribí algo han pasado bastantes semanas, y las que van a pasar. El tiempo que tengo es escaso y cuando lo tengo tampoco me veo con ganas de venir aquí a decir cuatro tonterías... prefiero tumbarme en el sofá y leer algo o ver la televisión.

Confío en recuperar de nuevo un poco el tiempo, pero a día de hoy, las cosas están tal que así.

 
Imagen de Tatxe

15 minutos

Hoy voy a ver que tonterías puedo llegar a decir en 15 minutos escribiendo. No pienso mirar atrás, no tengo intención de corregir y no tengo que pensar en que digo. ¿Porqué?, pues la culpa es de este post de Xurri.

Escribir es bastante difícil, y la respuesta que siempre se da es que hay que hacerlo con cierta regularidad para no perder el Tono. El problema es que a veces no sabes que decir, o simplemente tu vida no es tan excitante como para escribir con más o menos regularidad. Ciertamente, que hoy tengas dos canas más que ayer, o que hoy el café te sepa más malo que ayer no justifica un post, y mucho menos es esfuerzo.

Claro que hay gente que tiene gracia para escribir la nadería de la cotideanidad y te enganchas. De hecho yo estoy enganchado a varios blogs que no hablan de nada que me pueda llegar a interesar, que me aporte nada a nivel profesional y por esas razones tontas que uno desconoce, sigue visitándolos. ¿Porque?, ni idea, no los he conocido nunca en persona y en una ocasión nos llegamos a intercambiar e-mails porque fallaban los RSS. Cosas de la vida.

 
Contenido sindicado