Es una idea que tenemos inculcada en los principios de Ona Mind y que recalcamos en todas las reuniones, con colegios, familias o clubs, nuestro trabajo no es crear una presentación y dar una charla. Nos preocupa de forma honesta y profunda la realidad de nuestros adolescentes y en cada proceso que iniciamos, independientemente del formato y estructura, ponemos el foco en trabajar el problema real que se quiere mejorar.
Esta realidad nos lleva a desarrollar un programa que se enfoca en las habilidades necesarias para conseguirlo, como hemos repetido y como creemos, con una filosofía deportiva que es entrenar de forma progresiva y sistemática cada uno de los pasos necesarios.
Este principio cambia los ritmos y las percepciones de las personas con las que trabajamos y creamos una relación basada en la confianza, en crear entornos seguros para explorar y crecer, y donde finalmente, se pueda avanzar en pos del objetivo que nos hemos marcado al empezar.
Como ya decimos, no estamos para colocar tres charlas, cuatro seminarios y enviar dos presentaciones más la factura por honorarios. No vamos a negar que necesitamos facturar para vivir, pero es todavía más cierto que el principio básico que nos motiva es más importante.
Como comentaba en la aceleradora de negocios donde participamos, como todas las personas entregadas a tareas nobles y que se apoyan en principios como profesionales de oncología infantil, gerontología y tantas y tantas que no salen en los periódicos pero amanecen en los corazones de miles de personas, lo haríamos gratis sino necesitaramos pagar la hipoteca.
Las personas no son un conjunto de etiquetas, son algo más valioso, complejo e importante. No convertimos en patologia las dificultades sino que usamos el conocimiento que hemos adquirido en el mundo del deporte para preparar no solo el cuerpo sino la mente, al igual que hacen los deportistas de élite
No nos quedamos bloqueados ante el problema y creamos un camino para superarlo, paso a paso, creando los contextos y condicionantes que simulen una realidad para poder afrontarla de forma que no confundamos el resultado con la persona.
Además, somos defensores no solo del concepto de esfuerzo individual del deporte, sino que venimos del mundo del deporte colectivo, así que creemos que los grupos sociales son parte importante para definir los autoconceptos e identidad de las personas. Como nos vemos, como nos ven, como asimilamos nuestro entorno social.
Apostamos por el concepto de aldea, para cuidar y ayudar a crecer a cada uno de los individuos que forman el grupo.
Queremos cuidar, y queremos que nos cuiden. Saber que no estamos solos, seamos padres, hijos, entrenadores y profesores, compartir experiencias, aprendizajes e historias ayudan a tener el hilo con el que podemos construir el nuevo traje de la sociedad, que nos puede llevar un paso más lejos, haciendo que nuestra versión de hoy sea mejor que la de ayer.
El apoyo de cada uno de los nodos de una red, incrementa su capacidad de mejora.
Si estás interesado, no dudes en escribirnos o apuntarte al grupo de Whatsapp, donde juntos, seguiremos andando este camino.