Dónde está la monedita

Monetizar, la máxima de cualquier empresa. Creas un producto o servicio y vas loco por conseguir clientes y una línea de ingresos, pero la pregunta que pocas veces me han contestado los emprendedores es si ellos mismos pagarían por el servicio o producto que venden.

Lo más lógico es que diga que si, y quizás sea cierto en compras, pero en los servicios recurrentes ¿porqué pagaríamos? Y creo que por muy pocas cosas, porque pagar por algo que no es tuyo y de lo cual vas a recibir una factura aunque no lo veas, cambia mucho la percepción.

Quizás paguemos por presión social, si todos tiene Netflix o Spotify o quizás por prestigio como puede ser un iPhone. Un ejemplo de esto es la prensa, la gente cada vez está menos dispuesta a pagar y solo unos elegidos puede vivir de ser periodista.

Por esta razón hay que ser conscientes de que tu servicio aporta un valor, ya sea en tu vida diaria para solventar un problema que la gente esté dispuesta a pagar, o bien aporta un incremento de estatus en la sociedad o por último, te da un conocimiento diferencial que te permite afrontar mejor el mundo que nos rodea.

Dicen que ahora todo se está convirtiendo en una comodity, que ya no es el producto per se sino lo que le acompaña. No lo tengo muy claro pero creo que es una vuelta de tuerca sobre los mismos ejes: volumen vs margen, elasticidad y posición. Hay que tener claro en que posición estamos a nivel de operaciones y en cual estamos a nivel de marketing para tener clara una estrategia y no mezclar áreas porque bueno, bonito y barato sigue siendo un paradigma que no se ha alcanzado.

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About the Author:

Ejecutivo en transformación digital y crecimiento, con más de 25 años liderando iniciativas que conectan estrategia, tecnología y comportamiento humano para generar impacto real en negocio. He liderado programas de transformación en entornos complejos, conectando sistemas (CRM, ERP, automatización, e-commerce) con objetivos de negocio, logrando mejoras medibles en ingresos, generación de demanda y eficiencia operativa. Mi enfoque combina visión estratégica y ejecución, incorporando el comportamiento humano como palanca clave para la adopción del cambio, el desarrollo de equipos y la sostenibilidad de las iniciativas de transformación.