El desarrollo personal es el proceso continuo de ampliar tu forma de pensar, sentir y actuar para acercarte a la vida que realmente quieres vivir. No consiste solo en adquirir habilidades o conocimientos, sino en cuestionar tus creencias, asumir responsabilidad sobre tus decisiones y mejorar tu capacidad para adaptarte, aprender y relacionarte con los demás. Implica incomodidad, cambio y constancia, porque crecer no es repetir lo que ya sabes, sino revisar quién eres, qué haces y por qué lo haces. En esencia, es pasar de vivir en automático a vivir con intención.
Despierta
Una de las situaciones más recurrentes cuando hablo con profesionales o con mis jugadores, al plantear la frase “¿dónde te ves en cinco años?”, es que o bien no tienen ni la más remota idea, y si intentas indagar preguntándoles si se ven [...]









