El desarrollo personal es el proceso continuo de ampliar tu forma de pensar, sentir y actuar para acercarte a la vida que realmente quieres vivir. No consiste solo en adquirir habilidades o conocimientos, sino en cuestionar tus creencias, asumir responsabilidad sobre tus decisiones y mejorar tu capacidad para adaptarte, aprender y relacionarte con los demás. Implica incomodidad, cambio y constancia, porque crecer no es repetir lo que ya sabes, sino revisar quién eres, qué haces y por qué lo haces. En esencia, es pasar de vivir en automático a vivir con intención.
¿Quién cuida de los maestros?
Ayer me invitaron a asistir al evento organizado por AESE Edu, Nexaula, donde se puso sobre la mesa la realidad de los colegios y de los profesores. Como entrenador, padre e impulsor de un ecosistema de entrenamiento emocional para jóvenes y adolescentes, fue [...]









