Gritar no es entrenar: cómo enseñar a gestionar la presión
Publicado en https://onamind.net Hace años, entre entrenadores, bromeábamos con que para entrenar solo hacían falta cuatro palabras: vamos, vamos, defensa, defensa. Nos reíamos, pero escondía una verdad incómoda: no entendíamos qué significaba la presión ni qué es ser adolescente. Un adolescente no es un adulto pequeño. Su cuerpo va por delante de una mente que todavía está aprendiendo a procesar lo que siente, y cuando le exigimos un resultado a gritos, vive la presión como una amenaza y no como un reto. Llega el bloqueo, cae el rendimiento y el miedo puede acompañarle durante años. La buena noticia es que la presión se entrena, igual que un tiro libre. En este artículo te cuento cómo lo trabajamos en Ona junto a una experta en rendimiento bajo presión, la historia de un niño de 12 años que un día dejó de buscar a quién pasarla y por qué lo mismo ocurre en tu oficina cada vez que alguien dice “hay que apretar”.
